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Seguridad y servicios

Ojos en Alerta: los vecinos y las cámaras cuidan el pueblo

Adherir a Ojos en Alerta, el programa de alertas vecinales por WhatsApp nacido en San Miguel y usado en muchos municipios; y ordenar la red de cámaras que lo sostiene.

EjeOjos en Alerta
Cimientoinventario técnico
Redhíbrida y mantenida
Indicadoravisos y reparaciones
Video oficial de Ojos en Alerta (San Miguel). Así funciona el programa al que queremos adherirnos. No es producción de Tu Lugar. Ver en YouTube.

El problema

El partido tiene más de 500 cámaras registradas en el inventario del Centro de Monitoreo (el inventario no dice cuántas funcionan) (Inventario de Bienes al 30/09/2026, conteo propio*). Hoy sirven casi solo para mirar después. El vecino avisa tarde; un contenedor desbordado o una obra sin control se descubren cuando alguien se queja. La red depende de pocas patas de conectividad y el mantenimiento se arrastra.

La seguridad preventiva empieza por los cimientos: saber qué hay y qué funciona, asegurar cajas y luz, mantener a tiempo. Después se construye encima: alertas vecinales, cámaras que acompañen el aviso y más usos de la misma red — con reglas claras de privacidad. Hacer bien una vez ahorra más que repetir el mismo arreglo tres veces.

Cuánto cuesta

Adhesión a Ojos en Alerta: convenio entre municipios; implementación casi nula según el esquema del programa. Puede haber una licencia operativa a confirmar. El costo real del municipio es poner operadores, WhatsApp institucional y respuesta policial.

Inventario, cajas, mantenimiento, conectividad e IA sobre la red existente: se presupuestan y licitan a la vista; la tecnología queda del municipio. No inventamos acá un número cerrado de obra. Hacer bien una vez (caja, enlace, cámara) cuesta menos que reparar tres veces lo mismo.

En qué plazo

Los plazos de inventario técnico, adhesión a Ojos en Alerta, piloto de IA y mejoras de cajas/conectividad se fijan al inicio de la gestión y se publican; no prometemos acá fechas inventadas.

Cómo lo medimos

  • Cámaras del inventario con estado técnico publicado (funcionan / no).
  • Tiempo de reparación de cámara o enlace caído.
  • Vecinos capacitados y dados de alta en Ojos en Alerta.
  • Tiempo entre alerta y despacho / respuesta.
  • Tiempo desde detección (IA o reclamo) hasta resolución de contenedor, basura o escombros.
  • Publicación del vínculo: qué se paga en monitoreo vs. qué servicio se entrega.

El dato y su fuente

$250,5 M

costó el Centro de Monitoreo en 2025 (devengado) (RAFAM, gastos 2025). Para 2026 tiene un crédito de $299,8 M (Presupuesto 2026, Ord. 003/2026, Boletín Oficial N.º 250).

La red ya existe y ya la pagamos: el desafío es que avise a tiempo, se mantenga y sirva para más cosas.

Fuentes: RAFAM, gastos 2025 · Presupuesto 2026, Ord. 003/2026, Boletín Oficial N.º 250. Cantidad de cámaras: Inventario de Bienes al 30/09/2026, conteo propio*.

Qué hacemos

El eje de nuestra seguridad es Ojos en Alerta. No es un invento de campaña, ni de un gobierno de turno, ni de una empresa: es un programa con años de funcionamiento, nacido en el municipio de San Miguel y adoptado por muchos municipios de la Argentina, que se suma por convenio entre municipios. Alrededor de ese eje ordenamos la red de cámaras que ya pagamos, para que lo sostenga. No importa quién implemente primero una mejora: lo que importa es la calidad de vida y que el sistema se sostenga en el tiempo.

  1. Ojos en Alerta: los vecinos avisan, el municipio responde. Adhesión por convenio con San Miguel, que comparte el esquema y la forma de trabajo. El vecino hace una capacitación, queda dado de alta y validado, y avisa por WhatsApp con foto, audio o ubicación lo que ve. Cada aviso entra a la sala de monitoreo, donde un operador lo atiende y coordina con la policía el recorrido de los patrulleros. Con esos avisos se arma el mapa del delito en tiempo real, que muestra dónde y qué tipo de alertas se repiten para prevenir, no solo para mirar después. Quien más aporta con avisos útiles puede tener una validación o puntaje interno (detalle a confirmar con el programa).
  2. Cámaras móviles que siguen la alerta. Además de las fijas, un grupo de cámaras móviles va adonde Ojos en Alerta marca una alerta repetida o un punto caliente.
  3. Inventario técnico publicado. Modelo, fecha de alta o compra, estado (funciona / no) y plan de renovación. Hoy el inventario patrimonial cuenta altas; no dice cuántas cámaras sirven. Sin eso no se puede priorizar ni mantener.
  4. Cajas y alimentación eléctrica seguras. Alojamiento de la tecnología y conexión eléctrica fuera del alcance fácil; dejar de depender de enchufes de exterior expuestos.
  5. Mantenimiento con calidad y tiempo de respuesta. La tecnología queda del municipio. El mantenimiento puede hacerse por zonas (con estándares de calidad, asistencia y tiempo de respuesta publicados), tercerizado si conviene, en lugar de mover siempre la misma cuadrilla con grúa para todo.
  6. Conectividad híbrida. No depender de una sola fibra ni de un solo prestador: combinar varios prestadores, tramos propios e inalámbrico donde haga falta. Reanalizar el anillo rural y el software de reconocimiento de patentes (LPR) que ya existen en la región — ampliar y mejorar lo que hay, no anunciar un anillo inventado.
  7. La misma red, más usos (IA sobre lo existente): avisar contenedores desbordados, basura, escombros y luminarias apagadas, con aviso a la cuadrilla — sin comprar cámaras nuevas para eso. Privacidad a la vista: para mantenimiento, sin rostros ni patentes; pixelado; finalidad ampliada por norma; registro ante la AAIP y carteles.
  8. Obras con cámara y control documental. En construcciones de riesgo para el vecino, cámara incluida en el costo del propietario, con reglamento. Quien entra de afuera a trabajar, con papeles en regla — control administrativo, no espectáculo policial.

Además: potenciar el área de informática municipal y convenios con otros municipios para desarrollo propio, en lugar de caer siempre en empresas grandes — como el propio Ojos en Alerta, que crece de municipio a municipio.

Los plazos concretos se fijan al inicio de la gestión y se cumplen a la vista; no prometemos fechas inventadas acá.

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